Cierras la venta como siempre
Tu programa de gestión no cambia ni se toca. LinIACash solo lee las ventas que ya registras, con un usuario de solo lectura.
Farmacia · Hostelería · Comercio
El puente entre el programa que ya usas y la máquina de efectivo que quieres poner. Tu programa no tiene que saber nada de la máquina, ni la máquina de tu programa: LinIACash traduce entre los dos y deja el turno cuadrado.
Solo lee tu programa
Nunca escribe en su base de datos. Es una regla del programa, no una promesa.
15 días de prueba
Completa, con todas las funciones, desde la primera vez que se abre.
Con máquina o sin ella
La cola y el cobro manual funcionan desde el primer día. La máquina se añade después.
La cola de pendientes a la izquierda; a la derecha, el efectivo que hay en la máquina, contado por denominación.

Tres pasos, y ninguno cambia lo que ya hacéis en el mostrador.
Tu programa de gestión no cambia ni se toca. LinIACash solo lee las ventas que ya registras, con un usuario de solo lectura.
En segundos entra en la lista de pendientes de cobro, con vendedor, mostrador, importe y hora. Cada empleado localiza la suya de un vistazo.
Se pulsa y la máquina de efectivo hace el cobro y el cambio. Sin máquina, el cobro manual funciona igual y queda registrado.
Pensado para pantalla táctil: botones grandes, vendedores en recuadros, y billetes y monedas para sumar el importe sin teclado.
Selecciona varias ventas y cóbralas en una sola operación, aunque sean de vendedores distintos.
Aparta una venta con su motivo y recupérala cuando el cliente vuelva, sin perderla ni repetirla.
Apertura y cierre de turno con arqueo, ticket de cierre y copia de seguridad automática de los datos.
Al cerrar, los billetes van a la recaudación y las monedas se ajustan justas: el turno siguiente arranca siempre con el mismo fondo, sin contarlo a mano.
Sacar dinero sin venta —pagos, cambio, gastos— con usuario autorizado, motivo y registro: por importe o eligiendo billetes y monedas.
Por fechas, TPV, vendedor o tipo de cobro. Se imprimen en A4 o en la impresora de tickets, se descargan y se envían por correo.
No hace falta una máquina de efectivo por puesto: varias cajas comparten la misma. Se elige qué puestos cobra cada máquina y la cola se divide por vendedor cuando trabajáis varios a la vez.
Cada empleado con su PIN y sus permisos: quién puede eliminar, aplazar, hacer arqueo o entrar en ajustes.
Si no quieres cola de ventas, LinIACash trabaja en segundo plano haciendo de puente entre tu programa de cobro y la máquina.
Una cola de cobro, no un archivo. LinIACash guarda los últimos 30 días. El histórico completo sigue donde ya estaba: en tu programa de gestión.
Cada una con su estado real. Si algo no está rodado en clientes, aquí lo pone.
Cobro, cambio, back office y recaudación por sus dos protocolos: ConnectorPlus (REST y WebSocket) y el conector clásico, para máquinas anteriores. El cobro con tarjeta vía Snext sigue en beta.
Cobro guiado desde LinIACash —la máquina no necesita pantalla— y back office completo: estado en vivo, cambios, retiradas por piezas, vaciados y cierre de caja.
Integración completa con la API de la máquina: cobro guiado desde el TPV y back office dentro de LinIACash — niveles, alertas, cargas, retiradas, vaciados, recaudación e historial.
Cajón inteligente que cuenta el efectivo solo: el arqueo de cada venta se hace sin contar a mano. No cobra ni da cambio como una máquina automática — es gestión de efectivo, con el recuento resuelto. Nuestro driver está escrito contra la API del fabricante y le falta la calibración con el cajón delante.
Cobro y back office por su API local con OAuth: ventas, devoluciones, retiradas, rellenados y vaciados. Cada máquina atiende a la caja a la que está enchufada. Nuestra parte está escrita contra su API y probada contra un servidor de pruebas; el programa del fabricante sigue en desarrollo.
La cola de ventas y el cobro manual funcionan igual, con sus informes y sus tickets. La máquina se añade cuando quieras.
Cobro con tarjeta: Dojo y Snext no son máquinas de efectivo, son pasarelas de pago con datáfono. Las dos están integradas y sin probar contra un terminal físico: el código está escrito y falta el aparato delante.
No, y no se toca. LinIACash lee las ventas que ya registras con un usuario de solo lectura y nunca escribe en su base de datos. No es una promesa comercial: es una regla del programa, con un guardián en el código y pruebas que lo verifican.
Sigues cobrando. LinIACash revalida la licencia cada pocas horas; si se corta la conexión, sigue funcionando con la última validación —siete días de serie— y te avisa en pantalla antes de que se agote, para que nadie se quede parado por sorpresa.
Sí. Hay seis temas claros a elegir, pensados para pantallas de mostrador, y se cambian desde los ajustes sin reiniciar.
Sí: 15 días de prueba completa desde la primera vez que se abre el programa, con todas las funciones.
Casi siempre. Hay más de 100 programas de gestión con su conexión ya preparada, y cuatro caminos distintos para leer las ventas, así que no dependemos de que tu proveedor haga nada. Aun así no se promete a ciegas: antes de instalar se comprueba contra tu programa, y esa comprobación es gratis. Escríbenos con el nombre del tuyo y te lo confirmamos; si no estuviera, lo integramos.
No hace falta. Varias cajas comparten la misma máquina de efectivo: se elige qué puestos cobra cada una y la cola se divide por vendedor cuando trabajáis varios a la vez. Es el caso para el que se pensó el trabajo en red.
Es una licencia anual por TPV, y las actualizaciones van incluidas en ese precio: no hay un coste aparte por actualizar. Antes de contratar hay 15 días de prueba completa, con todas las funciones.
No, y es a propósito: LinIACash es una cola de cobro, no un archivo. Guarda los últimos 30 días para sus informes y arqueos; el histórico completo sigue en tu programa de gestión, que es su sitio.
Cuéntanos qué programa de gestión usáis y cómo cobráis hoy. Miramos si encaja y te decimos qué hace falta. También puedes escribir a hola@lin-ia.es.